CALENDARIO LITURGICO
Para los católicos, el año eclesiástico es el año litúrgico, una serie de tiempos y festividades que se celebran en la liturgia, la plegaria pública oficial de la Iglesia durante cierta época del año. A diferencia de nuestro calendario tradicional de 365 días, el propósito del calendario del año litúrgico no es marcar el paso del tiempo, sino celebrar y entender más plenamente todo el misterio de Jesucristo, desde su Encarnación y nacimiento hasta su Ascensión, el día de Pentecostés y la espera de su regreso glorioso. En el transcurso de un año, el Misterio Pascual (la Pasión, Muerte, Resurrección y Ascensión de Jesús) se ve desde diferentes ángulos y diferentes perspectivas.
El año litúrgico Se inicia el último domingo del mes de noviembre, fecha en que los cristianos celebramos el Tiempo de Adviento, tiempo de preparación de la Navidad: el nacimiento de Jesús.
Adviento significa venida es la preparación para el nacimiento de Jesús.
Cuaresma. Preparación para la Pascua. La fiesta más importante para los cristianos.
Pascua de Resurrección. Significa pasó. Los hebreos celebraban el paso del Mar Rojo cuando acabó la esclavitud para ellos. Jesús resucito en Pascua y lo celebramos el domingo de Resurrección.
Tiempo ordinario.
Es un periodo de tiempo que no coincide con las principales celebraciones como Adviento, Cuaresma, Pascua o Pentecostés.
Nos muestra la vida de Jesús, sus enseñanzas. Ordinario no quiere decir que no sea importante, es cotidiano, no por ello menos importante.
Los colores de las distintas etapas del año litúrgico.
VERDE: simboliza la esperanza. Este color se utiliza en la liturgia en el "tiempo ordinario", que son los días en que no se celebra ninguna fiesta especial.
BLANCO: simboliza la pureza y la alegría. El blanco se utiliza en el tiempo de Navidad y Pascua y para las fiestas de la Ascensión de Jesús al cielo y la Epifanía, en definitiva, los eventos que no conmemoran la pasión y muerte de Cristo. También se utiliza en las festividades de la Virgen María.
MORADO simboliza penitencia y la tristeza. Se llevan durante la Semana Santa, los domingos de Cuaresma y en los cuatro domingos de Adviento.
ROJO: simboliza el fuego, la energía. Este color se puede ver durante las celebraciones de la Pasión, incluido el Viernes Santo, y en los días en que se conmemoran las muertes de los mártires, los apóstoles y los evangelistas. Siendo el color del fuego, es la elección natural para Pentecostés.
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